10.10.07

Un jueves hace cuatro años

Existen canciones que reflejan lo que te sucede (sucedió). Recuerdo que hace un año, exactamente, esta apareció y no hizo más que marcar aquel suceso. A veces quisiera desahogar eso que me guardé, pero dudo y no lo hago, no es por miedo, es porque siento que ese espacio, esa oportunidad ya pasó. Es como si llorase de la herida que ya se curó. Sin embargo, el por qué pasó camina hacia mí, sólo extrañas veces, pero sólo observo con quietud, y es que esa herida se cerró.

Existieron cosas tuyas que no creí, y disculpame, pero es que lo acepté después que nos marchamos. Fueron como piedras que estorban en el zapato. Puedes caminar, hasta correr y hasta creer que lo haces bien, sin embargo, cuando las sientes agudas, paras y las tiras. Aún así, creo que tuvimos un camino que nos hizo bien. Su imagen la guardo, para algún día mirarla y sonreir. Será así, pues más no podré devolverte.

A veces las cosas se tuercen te digo por cierto
y te encuentras frente a ese desierto abierto
con el hielo mudo y el coraje lento
tan viejo como el mismo mundo
el cariño y el despecho,
el camino se hace andando, si
pero un desierto es un desierto
.

ya sé por qué le ganó a nuestro labio el silencio,
y es que el reloj no tiene el tiempo
no tiene el miedo
el caso es que no conseguimos aislarnos del resto de
este mundo
donde los humanos, cambian los sueños por aire
dame alguna excusa que nos salve
o que nos traguen siete mares
pero no me quites el coraje.

Enseñame tus manos
abre las palmas que las veas
y ahora, dime si aun te queda un poco de esperanza
en ellas
enseñame tus manos, esas, con las que nos acariciamos
y hoy nos hacemos, tanto daño, tanto daño amor.

tal vez por qué para ti solo soy un cero a la izquierda
y no hay manera de que multiplique mi cariño por tus
ganas,
y nos den mas que cero

ya se por qué le ganó a nuestro labio el silencio,
y es que el reloj no tiene el tiempo,
no tiene el miedo,
no tiene el fuego...
no te preocupes, que hoy es domingo y Dios descansa
disfrutemos del momento y de este sitio que nos regala.

Dame alguna excusa que nos salve
o que nos traguen siete mares
pero no mequites el coraje

Enseñame tus manos...
que las mias se han cansado de intentar coger el
mundo
con los puños apretados...
enseñame tus manos, esas, con las que nos acariciamos
y hoy nos hacemos, tanto daño


1 comentario:

A N A ::: dijo...

Esa canción me encanta!! Y la verdad es que me identifico contigo porque me trae recuerdos. Creo qué lomejor siempre es desahogarse y no guardarse nada, pero probablemente ya tuviste un tiempo y sí a lo mejor ya es tarde. Me gusta lo que escribes, andaré leyendote muy seguido.
Un abrazo!!