16.1.08

RaZones

Estaba sentada en el auto de pronto algo me hizo buscar algo con que escribir. Era una clásica tarde gris limeña, una música de tonada sutil me hacia compañía y yo sentada con un alfiler en el pecho...


A veces te olvidas del orgullo para dar ese paso de perdón. Temes con una angustia agonizante equivocarte, pisar en falso y terminar en cuidados intensivos de la razón. Reniegas de ti misma, buscas en lo absurdo algo que te brinde lucidez y finalmente el día termina otra vez. Sin embargo, no resuelves nada. Se da la oportunidad de decir "basta" y necia optas por insistir. Para qué...Sólo tú lo sabes o crees tener la respuesta.



Existen razones inquebrantables, razones
de sobra para pedirle una excusa al tiempo y te deje regresar, por lo menos de a
poquitos esa paz que fugó sin un por que.

Y luego de ese gran paso, te aguardaré con recelo y te miraré despacio.

No hay comentarios.: