26.12.08

El Resultado

Al final tuve que salir de mi casa, y para no perder la costumbre (en fechas esperadas), pelié una vez más con mi hermana por un trapo rídiculo y por su manera jodida de responderme. Llegó mi padre con unos regalitos inesperados, que siendo sincera, ya estaba acomodando mi sonrisa fingida, sin embargo, fue algo agradable.

En el carro, mi madre tan pedante con mi padre (cuando no tiene que decir), mi hermana hablando tonterías y yo tratando de aguantarme la risa de las cosas que decía, ya que supuestamente seguía molesta con ella. Hasta que de pronto, en plena Via Expresa veo un hombre muerto tendido en la pista que cambió totalmente mis ánimos, mi rostro, me despertó y verdaderamente pensé en cada probabilidad que llevó a este hombre tomar esa decisión y que marcará a su familia de por vida...

Después de ver este inesperado accidente, llegué finalmente a la casa de tia que nos acogería esta fecha. Tenía tantas ganas de entrar y ver a todos ya reunimos, todo listo, pero no!. Llegamos temprano y me tocó pelar papas, ordenar la mesa, servir, etc. Y mis niñas preciosas aun no llegaban. Al final, como nunca y después de tiempo, que no faltaba ningún nieto ni ningún hijo, bueeno los hiernos de la abuela, pero eso qué más da.

Comi tanto que no quería moverme, cada frase mal elaborada de mi tia me causaba tanta risa que ya me era imposible moverme más, peor los comentarios de la otra tía y las ocurrencias de las niñas. Y luego, un karaoke en donde hasta yo tuve que cantar, fue la cereza en el pastel a todo, ya mi cuerpo se acostumbró a dolor causadas por la risa exagerada que tengo. Y no es que sea exagerada, es que mi familia en verdad tiene la culpa.

Finalmente, y no es que lo haya olvidado, me encontré con un gatito ya grandecito que vive cerca de alli. Que completó mi noche (madrugada) con un abrazo que rememoró sus primeras caricias que sucedieron exactamente hace dos años y que espero pronto sentirlas otra vez. Y por cierto, no fue hasta ese momento, en que me di cuenta que tengo una vida grandiosa, que seré muy jodida por momentos, pero descubrí que las personas que amo están para hacerme olvidar lo que creo ser y otorgarme una sonrisa, una sensación, muchas risas en esos momentos en los que quiero desaparecer.

Y la verdad, ese fue el resultado del día, ese fue el regalo de esta navidad. Los amo

1 comentario:

leggiere dijo...

No está mal para ser un día normal. Los gatos alegran e iluminan la noche de todos nosotros. Saludos.
L.