4.1.09

¿Soy tu comida?




Pienso que entre las personas, especialmente los que se aman o se gustan quizá a escondidas, existe ese componen del deseo y la atracción, que por cierto a veces suele acompañarse de fantasías y pensamientos que completan esa maravillosa sensación.

Creo que a veces solemos ser sutiles con las personas que nos gustan y además de esa guiñada de ojo, también nos enredamos entre palabras para hacerle saber a nuestro par que no nos es para nada indiferente. Miramos de lado, hablamos más bajito, movemos los labios de un modo extraño, caminamos moviendo más las caderas y por cierto, usamos prendas que se amoldan más a nuestro cuerpo y sacan nuestros atributos o esconden nuestros defectos de fábrica.

Todo está bien hasta allí, pero si está persona no tiene nada contigo y sabes que comparte su vida con otra persona, no te esmeres, porque no pareces atractiva, sino una zorra. Aunque si este tipo es un pen..denciero, se hará el loco y te dará bola.

Lo siento, se me salió esa rabia innata que siento hacia esas personas. En fin, lo que si me parece más efectivo en estos casos, o por lo menos es complementario, son esas palabras y frases cargadas de esa sutileza para decir: ¿podemos hacer el amor?, realmente me encantas, quiero estar contigo. Si no tengo mala memoria, he tenido suerte y mis oidos han escuchado esas frases tan encantadoras y peculiares, sin embargo, ultimamente escucho frases que no puedo negar me encantan pero me dejan con ese tic en el ojo y digo "que fue?"

Últimamente mis caricias, mi cuerpo, mis modos de sentir son asemejados con comida o con alguna acción de comer. Muchas veces me halagan, algunas veces me sonrojan y casi nunca me molestan. En verdad, últimamente he escuchado cosas que jamás pensé que me podrían decir y sin reparar que yo vaya a molestarme, ya que en condiciones normales cualquier mujer podría ofenderse o quizás no tomarlo tan bien.

La verdad adoro esas ocurrencias y quisiera poder decirlas también y es que no es que no las piense, sino que a veces prefiero callarme y no quedar mal, por cierto seguir conservando mi apariencia de mujer educada (eso creo). Claro que tengo imaginación y ocurrencia, pero no quiero desperdiciarla, prefiero usarla en ciertas ocasiones y sorprenderte. Si o no?

2 comentarios:

evargas dijo...

Me parece bien que defiendas lo tuyo, aunque sea mentalmente.
Saludos

Ximilon dijo...

Pues literalmente no lo eres obviamente, pero metafóricamente eres "dulce" y de un sabor estupendo ;)