24.5.09

Mi familia putativa

Cuando mi padre hace casi 6 años atrás decidió voltear la página con mi madre y empezar una nueva vida sentimental, se me hizo muy difícil pues yo no entendía cómo esto era posible, y mucho más porque sentí esos celos de compartir a mi padre con otra tipa, perdón, mujer. Me imaginaba y creía que él se olvidaría de mi y sólo pensaría en su nueva familia, que ya no lo volvería a ver y que él me dejaría de querer. Puras tonterías realmente, originadas por ver tanta telelloronas, porque nada de eso sucedió.

Reconozco que tampoco todo fue un cuento perfecto, en donde la madrastra no es una bruja y todos comen en la misma mesa, pero poco a poco se fueron dando las cosas. En realidad, la presencia de esa mujer no me incomodaba, es más me era totalmente indiferente, a pesar que el primer encuentro fue totalmente hiriente de mi parte. En fin, ella y su forma fingida de intentar cogerme cariño a pesar de los improperios que le dije, poquito a poquito la borraron del mapa, hasta el día de hoy, en donde no me molesta, no me importa y tampoco la quiero.

Por ese lado, podría decir que mi vida no había cambiado mucho, quizá un poquito, pero no de un modo exagerado. Es más, me empezó a gustar la idea de tener dos lugares a donde llegar, dos opiniones disímiles (la de mi padre y la de mi madre), dos lugares distintos para pasar navidad, dos tortas en mi cumple, etc. Pero por otro lado, tuve que ir conociendo a la familia del compromiso de mi padre, porque al fin y al cabo, ellas (porque la mayoría son mujeres) formaban la familia de mi padre también y pasaban mucho tiempo en casa.

Al inicio, sólo me molestaba tener que saludar a toda esa camada de gente, y tener que recibir halagos por quedar bien, o mucho peor, diminutivos ridículos de mi nombre. Yo creí que esto sólo era por mi intolerancia, sin embargo, la situación cada vez se fue agravando y lamentablemente cada vez que voy a almozar con mi padre y encuentro a cierta señora por alli, estoy al borde de un aneurisma de tanto renegar. 


¿Por qué? porque detesto a las personas que tienen cara de cojudas pero son más pendejas, que cuando le cuentas a alguien lo que hizo, te responde: ¿estás segura?, "pero no fue su intención", "pero ya es mayor, entiéndela"..Entiéndela? carajo que la entiendan sus nietas, no yo. Porque afortunadamente yo tan sólo soy un familiar por casualidad.

Y ya siendo más específica, no entiendo cómo la gente puede ser tan fresca, tanto así que justo llegue a la hora del almuerzo. No! no a la hora del almuerzo, al minuto en que están sirviendo, y que todavía conchudamente diga:"No, no, no quiero incomodar" Bueno si fuera una vez al mes, quizá, pero no tres veces a la semana. Eso ya tiene otro nombre.

Y esto no queda acá, sino que todavía hacen críticas a la comida, la falta de sal, la insípida dureza del arroz, etc. O el tan jodido comentario "esta bien, pero para la próxima le pones ..." Osea come gratis y todavía exigente, llega justo a la hora y todavía quiere su asiento reservado?. No !! Y esta situación no sólo se da en la suegra de mi padre, sino en las sobrinas y cuñadas. No entiendo como la gente puede hacer este tipo de cosas y no tener el mínimo de delicadeza y ofrecerse a lavar los platos.

Lamentablemente tendré que seguir soportando a estas personas, espero que cada vez menos. Pero no oculto que quisiera que me digan algo directamente para poder decirles algunas frases =) En fin, no se trata de renegar con las acciones de otros, sino de joderlas cuando éstas se creen victoriosas y silenciosamente reír con un "ñaja ñaja" o aceptar con una sonrisa angelical y decir mentalmente "ya vieja de mierda"

1 comentario:

Elizabeth moreno dijo...

Bien, me agrada lo que has escrito, he pasado por lo mismo ha diferencia que yo, ahora vivo con mi padre.. y mi madrastra..