5.7.09

Eter

Hoy son de esos domingos que siento tengo muchas cosas por empezar, sin embargo siento la liviandad de la vida, la lentitud de las horas, la quietud del aire. Miro una ventana a media luz, una pared casi blanca y escucho los quejidos de una gata en celo. Este estado etéreo se iguala a ese punto máximo de expresión: un concupiscente orgasmo.

Quisiera que esto no sea volátil, que persista un par de horas más, o de lo contrario, que sea posible poder invocar esto las veces que se me antoje. Sin embargo, encontré un único paliativo similar en cuanto efecto: lo que me origina despetar y ver unos grandes y preciosos ojos negros, unos labios casi dibujados, sentir unos fuertes brazos y la certeza de saber que es real.

El dia se termina, yo aún empiezo a creerme esta historia y tú mientras me esperas, ni te imaginas que todo esto me produce tu sola presencia.


1 comentario:

Darlyn dijo...

"la lentitud de las horas, la quietud del aire"

por alguna extraña razón este sentimiento los domingos floresen.. despues de una semana cargada de emociones y preocupaciones

muy hermoso

un abrazo!