20.10.09

Casualidad

La madrugada de hoy trajo infinidad de pensamientos a mi cama y curiosamente despertó una sensación de libertad que no sentía hace mucho tiempo. Confieso que casi estos últimos 30 dias me he visto en la obligación de dormir acompañada, tan sólo para no caer en el vicio idiota de llorar por nada o no poder descansar verdaderamente por mantener mi mente despierta. En fin, ayer fue una de esas madrugadas que no olvidaré o que prometo no recordar, pero por el simple hecho de haber dicho eso, se quedará perenne en mi memoria.

Una grata experiencia que pensé demoraría en llegar. La luz tenue, incienso de jazmín y mi música adorada. Su presencia casi tenue pero que al compás de los minutos fue haciéndose notar y yo moría de emoción. Intenté no mostrar mucho de mi, pues no quería hacerle creer que todo eso que me hacía sentir, sin embargo, fue en vano y prometí darle un tantito de mi. No creo haberme equivocado, y si lo hice, hecho está.

Además se robó unos tantos momentos de mi tarde. Si, se lo robó pues no tiene permiso para hacer eso conmigo todavía.

Ahora que ya comenzó otro día, no espero nada, ni mucho menos hago planes fallidos, tan sólo camino, escucho y miro. A veces deseo, otras sueño y otras pocas me golpeo contra una pared absurda. Y es tácito, no me conformo con esta casual experiencia, pues para mi la palabra freno ya no existe.



No hay comentarios.: