7.11.09

Mi salvapantallas

Ella es la luz después de lo que yo llamo “mis problemas”, incluso por ella he superado eso que en un momento dije “no podré”, creo que hizo magia, ella no es terrenal, viene de algún lugar sin tiempo ni gravedad. Su vida gotea de a pocos, a veces se convierte en un fino hilo sin ruido y se vuelve apremiante, pero sé que nunca se acabará, ni ahora, ni nunca, tan sólo pagaremos nuestra cuenta, olvidaremos esta vida, entraremos en otra y apuesto nos encontraremos nuevamente-como ha venido sucediendo-.

Nunca anda sola, tiene siete guardianes, sin embargo de vez en cuando me tiene a mí y yo a ella. (Carajo! Nunca echarás a perder momentos, eres indispensable en mi mundo). Me echa aliento, y sí que me ha levantado de los abismos más putos que he tenido, pero aún no encuentra el gustito de hacer eso con ella, o fácil si y yo ando ciega.

Se ha enredado mucho en historias que nunca debió saber, le joden, le arden pero no las olvida, sin embargo, ya lo asumió, se caga en esas historias necias, se burla y continúa. Apuesto que ahora me detesta por resaltar sus dones, lo sé…sin embargo ahora ríe y se sonroja, porque no es capaz de aceptarlo, aún no cree que todo esto ande pasando y abro la pregunta ¿En qué momento pasó todo esto? ¿Por qué empezó? No me importa si al responder estas incógnitas te hayas hecho pequeñita nuevamente, me vale madre, igual estaré allí así no me invites.

Muchas veces me ha asustado. No sé cómo llega a gustarle lo poco común o bizarro - como ella diría burlándose de ese adjetivo-. Obviamente ya no lo considero así, hasta le he encontrado el gusto a todos esos artilugios que es una mezcla de libros acerca de brujas medievales y consejos vudú, cajas con demasiados colores acuarela, colecciones de porno hardcore, discos de chill-out y electropop, dulces importados que consigue en los grifos y muchas cajas de cigarros con huequitos. En qué momento dejó a un lado el disco unplugged de Shakira para oir a Daniel Johnston o saber mucho de algún poeta bohemio y sus musas suicidas. No lo sé, sin embargo no me quejo.

Con humildad asumo que yo también la he hecho andar un par de veces. Nos hemos querido, nos hemos envidiado, nos hemos negado abrazos, hemos invocado fuerzas sobrenaturales y viajado sin querer.

Si, ella es lo más importante para mí, a pesar que no lo demuestre mucho. Curiosamente descubrimos que tenemos muchas cosas en común y sin hacer el mínimo esfuerzo. Sin embargo, yo no tengo el don de cantar tan bien como ella, ni mucho menos llego a su nivel de perfeccionismo, ni la astucia para mentir muchas veces al día. Yo tan sólo la (ad)miro desde mi lado.

Llegará el día en que viajemos juntas, gastemos nuestra adrenalina y ella me obligue a lanzarme en parapente, y siento que lo conseguirá. Pasará una decena de años y le cambiaré los pañales a su primer bebé, ella hará lo mismo con mis gemelos (apuesto que tendré esa mala suerte y me odiaré), y aún estará allí para romperse de risa conmigo.

PD1: Lo que diré sonará cursi, lo sé, pero has el intento de leerlo con el cerebro más básico de las personas bellas: Eres mi estrella. Y si no te gusta: Eres mi cuerpo celeste que brilla con luz propia en la noche. Ahora sí?

El intento es tan solo el inicio de esta madeja, después de un tiempo de tanto jalar y jalar llegaremos al final de esta mierda.

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