22.4.15

Invierno de 2013

El día no concluía al responder el último mail en la chamba, más bien se sentía como si estuviera a punto de iniciar el segundo tiempo y aún no estaba lista. Así fueron varios meses de ese invierno cuando decidí regresar a las aulas para probar qué tanto sabía y qué tanto iba a aprender. En ese invierno sobretodo, perfeccioné mi marca para llegar al paradero en condiciones metereológicas adversas, así como de calcular el tiempo exacto en que el bus llegaba al paradero, y de lo que me siento más orgullosa, analizar ciertos movimientos de la gente para así saber en qué lugar me convenía pararme para pronto ocupar un asiento. Acerté muchas veces, otras tuve que aguantar una hora entre universitarios hablando de sus fines de semana y gileos entre oficinistas.

Otro recuerdo de ese invierno es que estaba apunto de terminar Retromanía y me encantaba esa sensación que da el encontrar ideas a las uno pudiera haber concluido también. Me quedé con muchas reflexiones y sentí un poco de envidia de las anécdotas de Reynolds, el autor, que me hubiera encantado ver de cerca. Cuando lo concluí no tuve mejor elección que empezar uno de mis regalos de la última navidad: El extraño caso de Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Cuando salía de clases, intentaba caminar lo más compacta posible a modo de evitar sentir esa humedad a la que muchos limeños llamamos frío y deseando estar lo más pronto en el bus para continuar con esta historia. El viaje no duraba más de treinta y cinco minutos pero casi siempre llegaba bastante cerca de las once de la noche, y aún algunas cuadras me separaban de casa. En un intento de apurar mis pasos y por lo fascinada que estaba con el libro, imaginaba ver a lo lejos a un Dr. Jekyll en esa avenida que poco a poco se llenaba de neblina y en donde no era frecuente cruzarse con algún ser humano. Sí, me afané demasiado.

Sin embargo, para mi fue el invierno del Random Access Memories, que también me acompañó muchos días cuando realmente tenía la rutina de salir con la bici al regresar de la chamba a pesar del frío o de la garúa de Lima. Días en los que esos kilómetros me hacían sentir bien conmigo misma. Así fueron esos meses que hoy recordé de manera gratuita gracias a esta canción.


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